La historia de Bolivia es una historia donde se han dado muchas masacres, casi todas fueron ordenadas por los oligarcas y ejecutadas por el ejército. Y siempre fueron realizadas contra indígenas, obreros y campesinos que defendían el país y su derecho a la vida.
La masacre de octubre del año 2003 en general tiene las mismas características, pero se diferencia de las anteriores porque fue la primera en los 21 años de democracia en la que el pueblo, aunque masacrado, salió triunfante y expulsó del gobierno al Presidente, y con él a la aplicación descarada del neoliberalismo que fueron haciendo por turno y en alianza el MNR, ADN, MIR, NFR, etc., y a cuyos dirigentes y militantes de primera línea les recordamos que no nos olvidamos de ellos, solamente que no tenemos espacio para mencionarlos.
Pero para que no olvidemos la masacre de octubre de 2003 como hito fundamental en la historia de Bolivia, es necesario que recordemos a quienes fueron los autores directos de la masacre:
Gonzalo Sánchez de Lozada
(Presidente de la República)
El caballero de la triste fortuna, porque es lo único que le queda y encima hasta él sabe que es mal habida. Dicen que es boliviano, pero su nacionalidad es estadounidense (ó sea, es Gringo). En su juventud estudio filosofía, por un tiempo se dedicó al cine y terminó haciendo fortuna apropiándose de las minas de Bolivia, a la sombra de los gobiernos dictatoriales y de los nefastos gobiernos democráticos en los que participó su partido, el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR). Está por terminar sus días sindicado de asesino y oculto en Estados Unidos (si lo dejamos).
Carlos Sánchez Berzaín.
(Ministro de Defensa)
Militante del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), abogado de profesión y recordado al interior de su gremio por su capacidad para ser chicanero y por haber utilizado su profesión para ganar dinero y escalar en posiciones de poder (pruebas para demostrar lo que decimos sobran). Durante septiembre y octubre del 2003 dirigió personalmente la masacre de Warisata y la masacre de la ciudad de El Alto. Está por terminar sus días igual que Goni, sindicado de asesino y tratando de ocultarse en los Estados Unidos, si lo dejamos, y según fuentes bien informadas prestando servicios a la CIA.
Yerko Andrés Kukoc
(Ministro de Gobierno)
Militante del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), ingeniero agrónomo de profesión, era prefecto del departamento de Potosí cuando ocurrió la masacre de Amayapampa y Capacirca. En 2005, cuando se lo detuvo en la ciudad de Santa Cruz, tenía en su poder parte del dinero que habían hurtado del Banco Central de Bolivia, Goni y sus Ministros, antes de ser echados del gobierno. Bajo su mando estuvieron los aparatos de inteligencia y la policía que intervinieron en las masacres de septiembre y octubre de 2003. En la actualidad se encuentra en Bolivia con arraigo en espera de ser juzgado.
Javier Torres Goitia
(Ministro de Salud y Deportes)
Militante del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), médico de profesión, durante la masacre firmó el decreto de la muerte y se convirtió en el vocero de Goni, justificando la represión y olvidándose de su juramento hipocrático. Se sostiene que fue él el que dio la autorización para que las ambulancias fueran utilizadas para trasportar a los grupos de represión. En la actualidad se encuentra en la ciudad de La Paz desempeñando sus funciones de pediatra y en espera de ser juzgado.

Jorge Berindoague
(Ministro de Minería e Hidrocarburos)
Militante del Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), asesor permanente de Goni. En su condición de Ministro fue uno de los principales autores del proyecto de exportación de gas natural licuado a Estados Unidos, el principal motivo que desencadenó las masacres en septiembre y octubre de 2003. En la actualidad se encuentra oculto en Estados Unidos.

Mirtha Quevedo Acalinovic
(Ministra sin cartera)
Militante del Movimiento Nacional Revolucionario (MNR), dedicada a actividades de turismo. Nadie se explica como llegó a ocupar puestos de gran responsabilidad en su partido y en el gobierno. En octubre del 2003 firmó el Decreto de la muerte y días después de la masacre tuvo la osadía de volver a asumir su curul en el Senado Nacional y solicitar que los senadores del MAS le comprueben su participación en la masacre bajo amenaza de seguirles un proceso. En la actualidad se mantiene como presidenta del MNR y como una de las principales operadoras de Goni en Bolivia en espera de ser juzgada.
Jorge Torres Obleas
(Ministro de Hacienda y Desarrollo Económico)
Militante del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), ingeniero de profesión, hizo su carrera política a la sombra de Jaime Paz Zamora, a quien apoyó en su cogobierno con el dictador Hugo Banzer Suárez, el dictador que ordenó el asesinato del general Juan José Torres, uno de los pocos presidentes militares proclives al pueblo y padre del ex Ministro. En octubre del 2003 firmó el Decreto de la muerte para poder mantenerse en su cargo sin importarle la masacre, se encuentra en Bolivia a la espera de ser juzgado.
Hugo Carvajal Donoso (Ministro de Educación)
Militante del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), egresado de la carrera de sociología, en la que se desempeñó como dirigente radical, pasó a ser posteriormente uno de los pilares del acuerdo entre Jaime Paz Zamora y el dictator Hugo Banzer Suárez. En septiembre y octubre de 2003 defendió públicamente desde su puesto de Ministro las acciones que impartía el gobierno, para mantenerse en su puesto firmó el decreto de la muerte y fue uno de los que acompañó a Goni hasta los últimos momentos. Se encuentra en Bolivia a la espera de ser juzgado.
Guido Rodolfo Añez Moscoso (Ministro de Agricultura y Asuntos Campesinos)
Militante del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), abogado de profesión, fue dirigente estudiantil en Santa Cruz y otro de los pilares del acuerdo entre Jaime Paz Zamora y Hugo Banzer Suárez. En octubre de 2003 desde su puesto de ministro defendió públicamente las acciones del gobierno y fue su negociador; también firmó el Decreto de la muerte. Hoy se encuentra en Santa Cruz, donde desarrolla una intensa vida pública como dirigente deportivo y activo organizador de las comparsas para carnaval, ahora se espera el fallo de la corte para que sea juzgado.
Erick Reyes Villa (Ministro de Desarrollo Sostenible)
Militante de Nueva Fuerza Republicana (NFR), médico de profesión, hijo de uno de los más estrechos colaboradores del dictador Luís García Meza, hermano mayor de Manfred Reyes Villa, el ex edecán del dictador García Meza y actualmente la principal autoridad de la prefectura de Cochabamba. En la masacre de octubre del 2003 defendió públicamente las acciones del gobierno y firmó el Decreto de la muerte, en la actualidad realiza actividades empresariales en Cochabamba a la espera de ser juzgado.
Dante Pino Archondo
(Ministro de Asuntos Campesinos)
Militante de Nueva Fuerza Republicana (NFR), economista de profesión, militó en el partido socialista, en el MNR y terminó en NFR, mostrando su oportunismo; durante el gobierno de la UDP, trabajaba en el Banco Central de Bolivia, arrojó a la calle los papeles de la deuda externa de Bolivia para terminar trabajando en el gobierno de Goni. Firmó el Decreto de la muerte y actualmente se encuentra a la espera de ser juzgado por las masacres de septiembre y octubre de 2003.
Adalberto Kuajara
(Ministro de Trabajo)
Fue alto dirigente del Partido Comunista de Bolivia, Ministro de Trabajo durante la UDP. Sus deseos de poder lo llevaron a aliarse con la NFR. En octubre del 2003 a pesar de su pasado político de militante y dirigente de izquierda, firmó el Decreto de la muerte y justifico públicamente las masacres defendiendo a Gonzalo Sánchez de Lozada. Se encuentra en Bolivia a la espera de su condena.
Otros Imputados
También se encuentran imputados los que ocuparon altos cargos en el alto mando mililitar de las fuerzas armadas durante la masacre de septiembre y octubre de 2003.
Roberto Claros Flores
Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas
Gonzalo Alberto Rocabado Mercado
Comandante en Jefe Accidental de las Fuerzas Armadas.
Juan Véliz Herrera
General Comandante del Ejercito
Luis Alberto Aranda Granados
Almirante de la Fuerza Naval
Jose Osvaldo Quiroga Mendoza
Comandante de la Fuerza Aérea
A ver si adivinan qué ministro podría firmar esta justificación
¿Traicioné? Depende de cómo lo vea uno. Según yo, sólo cambie de paradigma, y eso lo hacen todos en todo el mundo, nomás que le dicen “madurar”, “realismo”, “sensatez”.
¿Maté? Pues sí, pero es que uno no puede ascender sin mancharse las manos.
No, nunca lo hice de frente. No por cobardía, es que me da lástima ver los ojos de los difuntos. Además, de todas formas se iban a morir, yo sólo les apuré la despedida.
Bueno, sí, a veces sí tuve miedo de matar de frente porque era gente brava.
Fragmento de la justificación de un represor en la novela Muertos Incómodos del Subcomandante Marcos y Paco Ignacio Taibo II
Fuente: (CIJG)